Ximena Morris

“CON ESFUERZO Y DEDICACIÓN, TODO ES POSIBLE”

Junio 2015


El evento deportivo más grande del continente, el tercer evento multidisciplinario con mayor cobertura del planeta. Los Juegos Panamericanos son una tradición en nuestra parte del mundo con la cual se celebra la armonía entre pueblos hermanos y se invita a vivir la absoluta alegría que sólo el deporte puede influir en los corazones de los fanáticos. Los próximos Juegos Panamericanos tendrán lugar en la ciudad de Toronto entre el 10 y el 26 de julio próximo y sus organizadores esperan regalarle al continente los mejores panamericanos de su historia. Y la garantía de que esta promesa pueda llevarse a término está en el sello de calidad de una hija de Latinoamérica que hace parte del comité organizador. Ella es Ximena Morris.

Nacida en Canadá pero con el corazón tapizado por el cariño a un país del sur del continente, el hermoso Chile. La infancia y adolescencia de Ximena fueron muy influenciadas por uno de los valores que ella más destaca de la vida en Toronto, su multiculturalidad. Esa experiencia única de encontrar en cada esquina algún elemento representativo de cualquier país del mundo es, sin duda, un motivo de orgullo para el natal de la ciudad. Fruto de ello es que esta joven, que naciera en el corazón de Toronto, haya recibido esa educación influenciapor el país de sus padres. “Canadá es mi país. Me encantan tantas cosas, pero tal vez lo principal ha sido la forma en que yo fui criada,  en el centro de Toronto, hablando 3 idiomas y con amigos de todo el mundo. Eso es algo muy especial que yo pienso le ha dado forma a este tremendo país con apreciación y respeto a otras culturas”

Ximena asistió a la universidad de McGill en Montreal y obtuvo su título de Ciencias Políticas en la Universidad de Toronto. La luz verde a una carrera profesional que ella misma califica como placentera,  pues le ha permitido vivir experiencia que la han enriquecido en el plano personal, mientras que ha podido trabajar por la comunidad.  Primero fueron 11 años trabajando para el Gobierno Provincial, además de seis meses que permaneció en Bolivia trabajando en un proyecto de desarrollo internacional promovido por el Gobierno Federal Canadiense. “También tuve la oportunidad de ser Azafata con Air Canadá- lo que fue una experiencia increíble- (En serio) Realmente increíble” Un camino que si bien ha sido fructífero no ha sido fácil de transitar. Es una sociedad de puertas abiertas, aunque eso no quiere decir que lo hace fácil para propios ni foráneos. “Mi experiencia profesional ha sido interesante y muy valiosa! No ha sido nada fácil, lo que supongo es común para las mujeres”. 

El ahora de esta mujer la encuentra inmersa en la preparación de los últimos detalles que den inicio a los XVII Juegos Panamericanos. El cargo oficial de Ximena es Gerente de Protocolo en el Comité organizador de los Juegos Panamericanos. Eso significa ser la persona responsable de la comunicación y la coordinación entre el comité organizativo y los consulados y embajadas de los 41 países participantes. “Cuando me enteré que los Juegos Panamericanos serían en Toronto en el 2015, me propuse que quería ser parte del Comité Ejecutivo y empecé a postular de inmediato a TO2105”

Es una responsabilidad tan grande que no es fácil llegar a ejemplificarla, pero para Ximena sentirse participe de un evento que puede marcar un antes y un después para su ciudad, compensa todo el exceso de trabajo. Aunque sin haber iniciado aún los panamericanos, para ella las sensaciones son agridulces; pues con su trabajo apoya a un evento que es toda una iniciativa continental, todo terminará un buen día del próximo  agosto. Ese momento de la despedida a los nuevos amigos, de horas y horas de trabajo Ximena quiere que tarde lo más posible en llegar.

Se estima que en el evento hagan parte más de seis mil atletas de 41 países pue competirán en 36 disciplinas deportivas. Esto sin contabilizar a entrenadores, médicos, directivos y turistas que inundaran la ciudad. A la luz de las cifras los Juegos Panamericanos y los Parapanamericanos convertirán a la ciudad en la capital del continente. Para Ximena saberse parte de este hecho es un absoluto motivo de orgullo del que no oculta su entusiasmo. “Mi familia, mis amigos y sus hijos van a disfrutar de los múltiples eventos y posteriormente de las instalaciones deportivas que estos Juegos van a dejar. Por otro lado, siendo hija de padres Chilenos, siento un doble orgullo ya que estos Juegos celebran mi doble cultura al máximo”.

La fiesta se puede sentir desde ya en los alrededores de la villa olímpica, en los escenarios deportivos y de hecho en cualquier parque, escuela, restaurante o plaza de la ciudad. Su magnitud ya se siente y no serán necesarias las cifras después de terminados los juegos para saber que la ciudad vivió algo histórico. Como no podía ser de otra manera Ximena se despide haciendo su invitación. “Creo que es importante extender una invitación a toda la comunidad Latinoamericana y del Caribe para disfrutar de estos juegos y compartir con el resto de la gran comunidad canadiense y la multiplicidad étnica de esta gran ciudad. Compartamos nuestra cultura, nuestra música, nuestros bailes, nuestra belleza en este gran país, donde todavía tenemos que dar grandes luchas para ganarnos nuestro espacio”