Silvia Méndez Romo

“Den el paso y se abre la puerta”


“Compré unos aguacates que venían envueltos en un periódico. Ahí encontré que solicitaban una periodista y, aunque el periodo para ingresar la solicitud había terminado, mandé la mía. El dinero se me acababa y me urgía comenzar a trabajar. Llamé 40 veces al editor Néstor Hernández hasta que me dio una oportunidad. Hice la prueba y me quedé trabajando en Correo Canadiense… varios años después, adquirí el periódico”. Fue exactamente así, sin una coma de más, la historia de cómo Silvia Méndez Romo dio comienzo a una carrera que hoy la posiciona como un referente en el ámbito de los medios. Y claro, sin olvidar su labor como Embajadora Social en la Oficina de Turismo de Toronto.

Su historia responde al deseo común que tienen todos los padres que profesan amor por sus hijos, hacer de sus vidas lo mejor posible. “Llegamos a Toronto hace poco más de 10 años con 4 maletas. Quería que mis hijas tuvieran la experiencia de vivir en otro país”. En su natal Ciudad de México Silvia ya había conocido, desde adentro, los entretejidos que se manejan al interior de los medios de comunicación. Allí estudió Comunicación en la Ibero de Santa Fe para luego especializarse en Periodismo. Superando ese atípico inicio en el medio laboral canadiense, Silvia ha sido capaz de ambientarse a las diferentes plataformas y en cada una dejar impreso su sello característico. Tanto en prensa, radio y televisión. Es así que en los periódicos México en Toronto y Correo Canadiense ha hecho las veces de directora y editora; También en otras publicaciones como Oye Magazine y Abanico. En la pantalla chica realizó un segmento noticioso en OMNI TV; y ya son siete años los que ha conducido el programa radial De Regreso a Casa, en CHHA1610 AM, Radio Voces Latinas. Cómo no,  la experiencia de Silvia también se remite a las nuevas plataformas gracias a su labor en el portal de noticias ahoracanada.com.

Especial devoción ha sentido siempre Silvia por su trabajo en Radio Voces Latinas, por lo que esa experiencia ha significado para ella y la incondicional respuesta de sus oyentes. Por ello, no deja pasar oportunidad para decir gracias el Padre Hernán Astudillo de hacer un programa completo al aire.“Siempre voy a estar agradecida por esa oportunidad”. Una línea similar de cooperación en comunidad es la que intenta seguir en su otro trabajo como Embajadora Social en la Oficina de Turismo de Toronto. Allí Silvia escribe el blog en español y es la persona a cargo del manejo de las redes sociales. “Es un honor inspirar a que los turistas mexicanos vengan a visitar la mejor ciudad del mundo, sobre todo ahora en el marco del 150 Aniversario de Canadá. ¡Hay tanto que conocer, ver y disfrutar!”.

Vale la pena hacer un pequeño paréntesis para compartir un consejo invaluable a este punto de alguien que tiene toda la experiencia en todos los medios de comunicación. “Les sugiero que vean la TV, escuchen la radio, consulten los medios electrónicos, lean los periódicos y revistas en español. Seguramente encontrarán información útil, inspiración o una oportunidad de trabajo envolviendo unos aguacates”.

Ahora que si usted ha escuchado del Festival Let´s be Japi, pero se preguntaba quién era la persona detrás de tan novedoso concepto, pues ahora ya lo sabe. “No es fácil inmigrar, mantener una relación, cambiar o envejecer. Todos necesitamos una inyección de inspiración y ‘japiness’ en nuestras vidas, así comienza Let’s be Japi, el primer festival en Toronto dedicado al bienestar”. Un festival que apunta bastante alto, por ello Silvia y su equipo no guardarán nada a los asistentes. “En esta oportunidad, y a petición del público, tendremos Let’s be Japi por duplicado. La primera edición se realizará en mayo y la segunda en el mes de octubre. Entre otras actividades podremos encontrar oradores motivacionales, facilitadores de talleres y el tianguis de productos sanos”.   

Describir una carrera de este talante, con una buena cantidad de experiencias, logros y reconocimientos que por cuestión de espacio deben quedar afuera, puede ser algo engañoso. Puede hacer parecer que para Silvia todo fue fácil pero nada más lejos de la verdad. Al preguntarle si fue difícil una sonrisa se dibuja antes de soltar la respuesta: “¡Uf! Del 1 al 10, te digo que 500”. Finalmente queremos dejarlos con una de sus muchas anécdotas, pues ésta en especial resume la esencia de una mujer que supo encontrar su espacio en donde nadie hubiese siquiera buscado: “A la semana que llegué a Toronto, tomé el TTC. No tenía idea de cómo indicarle al conductor que quería bajar. Oprimí el botón, pero nada. Estaba nerviosa; no quería que los demás vieran que no sabía ni salir del autobús. Pero entonces, alguien me gritó en español: ‘Da el paso y se abre la puerta’. Hasta hoy, es el mejor consejo que me hayan dado. Estoy convencida de que un paso con ganas abre muchas puertas. Lo mismo le digo a las futuras generaciones: ‘Den el paso y se abre la puerta’”.