QUEMA DEL AÑO VIEJO

UNA TRADICIÓN DE FUEGO

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La Nochevieja, es la última noche del año. Esa Víspera de Año Nuevo las familias y amigos se reúnen a cenar y celebrar juntos la despedida del año viejo y la llegada del nuevo, entre música, abrazos, bailes, fuegos artificiales y resoluciones para el siguiente año.

Una tradición peculiar de algunos países Latinoamericanos es la quema de muñecos (se les llama monos, pichingos o monigotes dependiendo del país en que se realice). Es una tradición donde vecinos y amigos se unen para dar vida a gigantes figuras elaboradas de madera, cartón y papel, rellenos de aserrín y cohetes.

Los vecinos se autoconvocan para participar en la elaboración. Con mucha anticipación se planifica el diseño del muñeco, su estructura y por supuesto su seguridad. Pues en algunos lugares estos monigotes llenos de cohetes dispuestos a ser incendiados pueden alcanzar los 10 metros de altura.

Su confección es toda una fiesta en sí. Para quienes se involucran en la elaboración de estos muñecos esto es un trabajo de equipo: algunos participan en su diseño, otros en su elaboración y regularmente los más chiquitos en la recolección de donaciones para cubrir los gastos de la elaboración de estos.

Esta tradición inició simplemente rellenando ropa vieja y quemándola a las 12 en punto, luego se fabricó a los monigotes con prendas usadas rellenas de aserrín o papel periódico. Desde entonces se mejoraron las técnicas de armado, haciendo hoy representaciones de personajes de caricaturas, películas, superhéroes o figuras políticas. Incluso se realizan concursos donde el mejor muñeco es premiado.

Estos se exhiben durante el día y es donde las personas aprovechan para posar con ellos y tomarse fotos, después de la medianoche del 31 de diciembre o mejor dicho en los primeros minutos u horas del año se les prende fuego. Son quemados en las calles de las ciudades con el estruendo de los petardos explotando.

El monigote representa básicamente el año que termina. En Perú además de fuegos pirotécnicos los monos llevan en su interior objetos que se dejaron de usar en el año viejo, también suelen llevar en una de sus manos el calendario del año anterior.

En Venezuela la quema del muñeco representa el año que termina y augura bienestar para el que va a comenzar, de manera simbólica se quema todo lo malo para dejarlo atrás con el año que se va.

En algunas partes, ya cuando el muñeco ha sido quemado, algunas familias acostumbran a saltar sobre la hoguera creyendo traer la suerte en el año venidero. Con ello se pretenden borrar los malos recuerdos dejados por el año viejo para recibir con alegría el año nuevo que se avecina.

En cambio, para otros la incineración a la medianoche del 31 de diciembre del muñeco es un ritual de purificación para alejar la mala suerte o las energías negativas del periodo que termina, así como de transición pues también se celebra la llegada del nuevo año aboliendo lo anterior.

Pero para todos celebrar la noche vieja y el año nuevo es un tiempo festivo y alegre en el cual las familias y amistades estrechan sus vínculos. Recuerda que pasar ese tiempo con los que amas y disfrutar las tradiciones de cada región es el objetivo primordial.