Oscar Vigil

periodismo y política en Canadá… sin ser político

Por Francisco Reyes

Oscar Vigil es, sin duda, uno de los periodistas más reconocidos de la comunidad hispano / latina en Canadá. Incisivo, sarcástico, polémico, pero también lúcido y de seductora lectura, ha escrito sobre los temas más escabrosos acontecidos en las últimas décadas.

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Sin embargo, durante los últimos años ha pasado de estar detrás de la cámara a convertirse en sujeto de las noticias, gracias a su papel en la promoción del Mes de la Herencia Hispano / Latina en Toronto, en Ontario y a nivel de todo Canadá.

Cuenta que su primer contacto con el periodismo fue en el año 1988 en Diario CoLatino de El Salvador, donde comenzó a asistir a las cumbres de presidentes, a los diálogos de paz, a entrevistar comandantes guerrilleros y generales de las Fuerzas Armadas. A darle cobertura a todo el conflicto bélico salvadoreño.

“La guerra fue la escuela en la que aprendí a hacer periodismo, bastante crítico para la época, y muy difícil, porque estás trabajando en medio de un conflicto armado", explica, agregando que fue corresponsal para diversas publicaciones extranjeras y que al terminar el conflicto bélico trabajó en diferentes medios tanto en México como en Ecuador, y en su natal El Salvador, donde terminó teniendo una estación de radio.

“Los azares de la vida me obligaron a salir de El Salvador y llegué a Canadá con mi esposa y mis tres hijos a finales de noviembre del 2001 como refugiado político. Venimos sin conocer a nadie, sólo con un par de números de teléfonos”, cuenta.

En marzo del año siguiente, Oscar Vigil estaba trabajando ya en el periódico Correo Canadiense. Comenzó por horas, después a tiempo completo, hasta llegar a ser el subjefe de redacción. Luego fundó su propio semanario, “Pagina 1”, trabajó en radio, en otros periódicos, hizo incursiones en la media canadiense y laboró también en organizaciones comunitarias.

En el año 2014 fundó el Consejo Canadiense para la Herencia Hispana (HCHC). “Lo fundamos con varias organizaciones, entre ellas el Centro para Gente de Habla Hispana, el Consejo de Desarrollo Hispano, la Cámara de Comercio Hispana de Toronto, el Congreso Hispano Canadiense, la Asociación de Ecuatorianos de Ontario, la Fundación Las Flores y el entonces concejal César Palacio", agregó.

Al hablar de las dificultades que enfrentó como inmigrante al llegar a este país dijo que, en su experiencia propia, “más allá del idioma, la barrera más importante fue el proceso mismo de asentamiento en esta sociedad. Porque cuando apenas tenía tres meses de haber llegado al país y empecé a trabajar en medios impresos, en uno de mis primeros días en la posición, el director del periódico me llamó por un error que yo había cometido al asumir que el parlamentario provincial Rosario Marchese, por su nombre y a quien en ese momento yo no conocía, era una mujer”.

Como Director Ejecutivo del HCHC Oscar Vigil ha buscado la aprobación de legislaciones en ciudades como Toronto, Montreal y Ottawa, en Ontario y a nivel federal, para la declaración de Octubre como Mes de la Herencia Hispano / Latinoamericana.

Pero no todo ha sido fácil. Dice que uno de los retos que hay al interior de la comunidad es la diversidad. “Eso implica que hay diferentes intereses, diferentes posiciones. Y, por tanto, tratar de aunar a las diferentes organizaciones o personas no es una tarea fácil. Ha habido líos, ha habido problemas, ha habido de todo. Pero, lo que yo siempre digo es que aquí, si bien hay un millón de cosas en las que no estamos de acuerdo, también hay más de alguna en la que sí estamos de acuerdo, por lo que debemos enfocarnos en esa en la que sí estamos de acuerdo y trabajar juntos". Y precisa que "una de las cosas en las que sí estamos de acuerdo es en la celebración de nuestra cultura, de nuestras raíces, en el rescate de nuestra identidad, cada uno identificándose como quiere".

No obstante, hay quienes consideran que estas celebraciones no pasan de ser una especie de 'happy hours', “y pueden tener razón, pero por algo se comienza. Además, cuando yo vine en el 2001, veía que a la comunidad no nos abrían las puertas de la Alcaldía, de Queen's Park, de Parliament Hill. Ahora nos las abren y vienen los ministros a hablar con nosotros".

Oscar Vigil es optimista al decir que "vamos avanzando. Pero el asunto no es decir que ya logramos lo que queríamos, porque lo que ya tenemos no es el punto de llegada. No. Es un punto de partida, hay muchísimo más por hacer y está claro que podemos hacerlo, porque tenemos una comunidad grande, vibrante, con mucho poder social, político, económico. Lo que nos hace falta es seguir trabajando juntos para lograrlo”.