¡FELIZ DIA MAMÁ!

 
MAMA.jpg

Querida madre, ¡este mes te celebramos a ti! Aunque tu rol en nuestras vidas debería ser celebrado todos los días, este mes es dedicado a enaltecer y honrar la gran virtud de ser mamá y de tener mamá.

Para este articulo hicimos una pequeña encuesta en la que pedimos a un público general que defina el término “mamá”. Estas fueron algunas de sus respuestas:

“Entrega. Cuidado. Tranquilidad. El amor más puro y grande que existe. Amor incondicional. Sublime, el amor más grande que se puede sentir. Amor. Sacrificio en todo sentido, de principio a fin. Mamá es amor. Amor inagotable. Los más cercano al amor de Dios (incondicional). Mamá es el hogar de un niño. Fortaleza. Mamá = mi todo. Persistencia inamovible y amor. Mi mamá me dijo que el mejor regalo es tener salud, pero se equivoca; el mejor regalo es tener mamá.”

¡GRACIAS mamá! Desde el principio fuiste un hogar para mi. Con tu propio cuerpo me acobijaste, aún cuando yo ni era consciente de mi existencia. Cuando cada fibra de mi cuerpo estaba siendo formada, tu me ofreciste protección y cuidado. Alimentaste cada célula de mi cuerpo, dándome de tu vida para que yo pudiera crecer dentro de ti. Me llevaste dentro de ti por muchas semanas y con paciencia esperaste mi gestación. El latir de tu corazón me ofrecía paz, pues te sentía como una extensión de mi ser.  Al nacer me cuidaste, me diste amor, me alimentaste y con paciencia me enseñaste. Desde siempre hiciste sacrificios para mi beneficio. Tu tiempo se convirtió en mi tiempo y mi llanto se convirtió en tu despertador. ¿Cuántas horas sin dormir, mamá? Sólo para que yo estuviera bien, para que mi cuerpo estuviera sano y bien alimentado. ¿Y qué de los tantos pañales que me cambiaste, de las noches que tuve fiebre o que no podía dormir y de las citas médicas a las que me llevaste? Tu siempre estabas ahí, cuidándome y acompañándome en todo momento.

GRACIAS por recogerme en mis primeros pasos, cuando intentaba caminar, pero mis piernas no eran lo suficientemente fuertes para sostenerme aún. Gracias por enseñarme a hablar, a caminar, a comer, a bañarme, a vestirme.

GRACIAS por tus tantos abrazos y también por tu corrección cuando la necesité.

GRACIAS por tus oraciones en mis momentos de angustia y por tu palabra de aliento en los momentos de incertidumbre. Por tus consejos, por escucharme atentamente y querer conocer mi corazón.

GRACIAS por estar ahí en los momentos de triunfo y alegría y por las tantas risas juntos. Y GRACIAS por secar mis lágrimas y llorar junto a mi en los momentos de gran tristeza y dolor.

GRACIAS por amarme a pesar de mis errores y mis imperfecciones.

GRACIAS por aceptarme tal y como soy, de manera incondicional.

¡GRACIAS por tu rol en mi vida MAMÁ!

A LOS HIJOS:

Recuerda que las mamás, como tú y como yo, son imperfectas. Como hijos/as también tenemos heridas por sus fallas y muchas de estas heridas son bastante profundas. El rol de la madre en nosotros es totalmente vital para una identidad sana. Sin embargo, por encima de sus errores está el hecho que gracias a ellas nacimos y que su amor y su cuidado nos llenó y nos alimentó el corazón y el cuerpo. Hay madres que fueron mas cariñosas que otras, más expresivas que otras, algunas más exigentes que otras, etc., pero independientemente de cómo haya sido tu madre, en cada virtud y en cada defecto estaba un corazón que se esforzó y se sigue esforzando por dar lo mejor de si; por amor a sus hijos. Por lo tanto, no pierdas la oportunidad de celebrar su vida por lo mucho o por lo poco que consideres que te ha dado.

PASO INTENCIONAL:

Aprovecha este mes para reconocer cada momento en el que ella dio su vida por ti y sacrificó algo por ti, pues el simple hecho de haber nacido se debe a que ella dio su cuerpo y su vida para que tu tuvieras la tuya.

¡AGRADECELE a ella por eso y mucho más!