ARIADNA GUTIÉRREZ

MISS UNIVERSO POR CINCO MINUTOS

Por un error del presentador pensó llevarse la corona por año consecutivo para el país. Esta es la colombiana que logró ser virreina


Por: Enrique Trheebilcock Olmos 

El parentesco entre Sofía Vergara, Ariadna Gutiérrez y Paulina Vega Dieppa se debe a las hermanas Gómez Támara. A principios del siglo pasado Amira, Pepita y Clara Elvira eran tres señoritas de la alta sociedad sincelejana cuya belleza aún se comenta entre los relatos de la capital sucreña; Pepita emigró a Barranquilla y su bisnieta es Sofía Vergara, hoy la actriz de tv mejor pagada del mundo; Clara Elvira tuvo a su hija Elvira quien fue Señorita Atlántico en los años 50 y a su vez, la nieta de ésta sería Señorita Colombia 60 años después (Paulina Vega, antecesora de Ariadna) y Amira es madre de Jorge Marel y abuela de la recién coronada señorita Colombia, Ariadna Gutiérrez.

Ariadna,
como la heroína de Teseo,
para que me salvaras por fin
del laberinto de mi soledad
con el hilo sagrado de tu amor
y tu ternura de hija y amiga.

Así explica el poeta Marel por qué escogió el nombre Ariadna para su hija. El poeta del mar, como se le conoce actualmente vive en Tolú y es un hombre que ha sido filósofo, escritor, gestor cultural y bohemio por excelencia. A lo largo de sus 68 años ha conocido el amor en diferentes formas, o al menos en las que le hayan podido mostrar las mujeres de las cuales se ha enamorado en su vida, de cuyos romances se desprende cerca de una decena de hijos que tuvo por toda la sabana, estando algunos distribuidos entre Montería, Sincelejo, Barranquilla y demás. Como fruto de los amores del mencionado poeta con Shirley Álvarez nacerían dos bebes que debieron criarse en Barranquilla con los tíos de ella, siendo así las niñas Alexandra y Ariadna llevarían los apellidos Gutiérrez Arévalo en lugar de Hernández Álvarez.

La pequeña Ariadna creció como muchas otras niñas siendo fiel televidente del reinado todos los años, desde sus más tempranos recuerdos data el sueño de algún día ser ella quien saliera triunfal desfilando con la corona, el cetro y la banda, lo cual se haría realidad algunos años más tarde cuando la joven se convierte en la primera sucreña en llevarle el título al departamento, barriendo con el resto de candidatas en cada desfile como si estuviera esperando toda su vida por ese momento.

A diferencia de la mayoría de Señoritas Colombia Ariadna Gutiérrez no proviene de una familia pudiente ni cursaba estudios superiores en una universidad de renombre. Si de encontrarle un hada madrina a esta historia se tratara, entonces habría que mencionar al cordobés Fernando Hurtado que en cuestiones de modelaje es lo más cercano a al Rey Midas; todo lo que toca lo convierte en oro y como era de esperarse así hizo con Ariadna a sus 17 años. Gracias a la agencia Contacto Básico, la joven se posicionó como una de las modelos más importantes del país por medio de campañas publicitarias, portadas de revistas, editoriales de moda, desfiles y demás trabajos que solo le auguraban un futuro prometedor.

Pero como Dios le da pan al que no tiene dientes, los 80 millones de pesos que anualmente facturaba esta joven promesa del modelaje no reemplazaban su sueño de la infancia. Ariadna nunca soñó con ser modelo sino con ser reina y ni siquiera el hecho de que más de una ex Señorita Colombia añorara con tener sus posibilidades o que los reinados ya no tienen la importancia de antes, hicieron que desistiera de cumplirse a sí misma una de sus metas más personales, aunque esto significara el sacrificio de su carrera como modelo por más de un año para atenerse a un estricto reglamento , lo cual es algo que ninguna otra modelo de su nivel en este país había hecho antes.

Su participación era un rumor a voces desde hace dos años como también lo era que ella por su oficio no era el tipo de niña virginal que gusta a Raimundo Angulo y ni hablar del video porno que supuestamente grabó con su entonces novio Carlos Miguel Diazgranados –participante del Desafío Marruecos-. Gran depresión le generó el año pasado no haber podido asistir al concurso por causa de una exclusividad con la marca de vestidos de baño Caffé Swimwear, pese a haber sido coronada en Sincelejo y presentada oficialmente ante medios como la reina departamental. Como si fuera una película de suspenso, la presencia de la Diosa de la Sabana –como es conocida- en Cartagena estuvo en vilo hasta que por fin se embarcó en el vuelo real hace quince días.

El reto que tiene la nueva reina es duro y no se trata simplemente de cumplir con su papel de Señorita Colombia sino de revivir en los colombianos el interés por este evento que en los últimos años ha decaído notablemente, como igual sucede con Miss Universo que por primera vez en 60 años dejó de realizarse anualmente. El año de Ariadna pasará a la historia como el primero en que se dejó de transmitir los desfiles de traje de fantasía y de baño, pues el público prefirió programas periodísticos como Los Informantes o Séptimo Día, sin embargo la transmisión de su coronación repuntó algunos puntos de rating en relación a ocasiones pasadas.

Lo cierto es que El Concurso Nacional de Belleza fue tema por excelencia en medios, redes sociales, oficinas y demás por estos días. Por primera vez en mucho tiempo se escuchaba hablar de Sucre por razones distintas a las tradicionales (parapolítica, corrupción, politiquería, etc), Nelson Mandela volvió a ser noticia un año después de muerto y aunque haya sido para darle palo o decir que no lo vemos, lo cierto es que todos hablamos del reinado.

Es muy común que critiquemos al reinado por la creencia de que esto es lo que hace la gente intelectual y lo más primario cuando se busca aparentar inteligencia es destruirlo aludiendo a las mismas razones que ya sabemos de memoria. Por ejemplo la mayoría de notas de este tipo están hechas por personas que poco o nada saben del tema, armadas a punta de wiki-datos pues el vacío conceptual de quienes atacan al CNB no les permite hacerlo de otra forma (para la muestra un botón). Para criticar un tema primero hay que conocerlo y cuando se conoce genuinamente algo, es porque esto ya despertó algún interés.

Si las cosas siguen como van, los concursos de belleza están condenados a la desaparición o bien a una renovación visceral dentro de sus mecánicas que los vuelvan más dinámicos y atractivos para el público. El CNB no puede afirmar que sus participantes son las más bellas del país porque ante los ojos de cualquiera es claro que esto dista de la realidad, el público lo nota y lo castiga. Aunque no lo parezca a la gente no le gusta que le insulten su inteligencia .

En todo caso, pase lo que sea que vaya a pasar con los concursos de belleza hay una cosa que es cierta: Ariadna Gutiérrez Arévalo hoy no se cambia por nadie, bien puede ser la mujer más feliz de Colombia en este momento y ojalá se goce su año de reinado porque mérito para aplaudirle el logro –así sea trivial, banal, injustificado, absurdo- hay suficiente. Larga vida a la reina.