Fiorella Rocio Tubino Bardales

“COMO MUJER PROFESIONAL HISPANA, ES MI VISIÓN, HACER DE LA COMUNIDAD HISPANA UNA COMUNIDAD PODEROSA E INFLUYENTE”

OCTUBRE 2015


En su natal Perú, país que adora con envidiable orgullo, Fiorella Tubino dio inicio a una carrera profesional que ha tenido la oportunidad de continuar cultivando en Canadá. Un constante progreso en el campo empresarial que, claro, siempre ha estado profundamente relacionado con la naturaleza de su carácter. “Yo la clasificaría (la experiencia profesional) como muy satisfactoria al tener diversos retos y personas que me dieron la oportunidad de desarrollarme. Por consiguiente; logre proyectos exitosos” Buena parte de su trabajo ha estado profundamente ligado al desarrollo y la maximización de recursos de una de las industrias vitales de nuestros días, la farmacéutica.

El punto de inicio fueron sus estudios universitarios en Administración de Empresas, todavíaen Perú. A este lo siguió un postgrado en Marketing Estratégico complementado en el 2014 con la culminación de su Maestría en Administración de Negocios en las universidades York y Northwestern. El camino que la traería a radicarse en Canadá lo inició, curiosamente sin saberlo, trabajando en Perú, después de haber liderado un par de exitosos proyectos en Latinoamérica para la gigante Hoffman La Roche. Cuando la oportunidad de residir en Canadá se convirtió en una realidad, los altos renglones de la compañía no se lo pensaron dos veces y le hicieron extensiva la invitación para continuar trabajando en un entorno que para ella era bien conocido, solo que en un país totalmente diferente. Fue para Fiorella el punto de ingreso al mercado laboral canadiense “El laboratorio farmacéutico Hoffmann La Roche donde trabaje en Perú antes de inmigrar a Canadá”.  

Su nuevo trabajo para la casa Glaxo Smithkline la involucra con la división de desarrollo de negocios. “Estoy muy contenta implementando proyectos innovadores enfocados a planes y estrategias de desarrollo de negocios, programas de pacientes, mercadeo, precios, y materiales promocionales de productos farmacéuticos a fin de maximizar la rentabilidad de nuestros medicamentos”. Su trabajo es, de alguna manera, una labor silenciosa que le llena de orgullo; pues la finalidad última de su trabajo redunda en una mejor calidad de vida de los usuarios de las medicinas, los pacientes y todas sus familias. Algo más de 10 años siendo cómplice de buenos momentos y recuerdos prolongados por la buena salud.

Pero claro que en la vida de Fiorella no todo gira en torno a su trabajo. Como consideración personal nuestra protagonista se ve a sí misma como una persona simplemente alegre y feliz. Una imagen complementada por su carácter luchador y honesto. Soporte de su familia, todo su trabajo profesional lo hace en función de fortalecer el amor y la unión en su núcleo familiar. Pero en parte también por un especial compromiso que siente sobre sus hombros “Tener como misión el dejar bien en alto a las mujeres profesionales hispanas en Canadá”

Y es que es especialmente destacable que su muy prometedora carrera profesional le ha hecho cuestionarse del papel que la mujer hispana desempeña en la consolidación de un movimiento compacto, con el español como lengua común, con autoridad, peso e influencia. “Mi enfoque es desarrollar a mujeres hispanas residentes en Canadá a seguir creciendo profesionalmente y decidirse a tomar cargos de liderazgo”. Los recientes y muy exitosos Juegos Panamericanos celebrados en Toronto fueron el marco perfecto para desarrollar proyectos que aprovechan ese sentir especial de unidad que despierta el deporte, para convocar a la consolidación de un movimiento hispano con voz propia.  En esa línea Fiorella encabezó el Congreso Hispano Canadiense (organización sin fines de lucro) en colaboración con un importante número de organizaciones hispanas, en el desarrollo de diversas charlas de información y educación a fin de involucrar a la comunidad en las diversas iniciativas. Iniciativas que buscan precisamente generar un movimiento sostenible que aproveche el inmenso capital humano que el colectivo ha demostrado ser capaz de ofrecer. Tenemos una comunidad con mucha iniciativa y muy profesional que segura trabajando por un mejor futuro para nuestros hijos, líderes del mañana”. 

De este país que le abrió las puertas y le ofreció oportunidades únicas para crecer solo puede objetar la rigurosidad de sus inviernos. De resto únicamente gratitud a un lugar que no tuvo reparos en aceptarla como propia. No por ello ha dejado de sentir en lo más profundo, la lejanía de su Perú natal. De su país comenta con tranquila seguridad “Estoy orgullosa de ser peruana y del crecimiento económico que actualmente compete a mi país. (…) Como peruana de corazón y alma, me encantan sus hermosas playas, su cultura, su folklore, su comida. Es decir, un ceviche, un lomo saltado o un ají de gallina con un pisco sour, el calor latino, y mi familia y amigos”.