José Ortega

Como Hacer de la Vida una Obra de Arte.

MAYO 2015


José Ortega es una persona con una visión del mundo y su funcionamiento bien particular. Es una reflexión lirica propia de su profesión como artista que le permite ver la realidad desde diferentes ángulos y reconstruirla de singulares maneras, para despertar un sentimiento especial en su público, su audiencia. La vida del artista siempre ha estado rodeada por un aura de melancolía y sosiego. En parte debido a que un exponente del arte tiene una sensibilidad diferente a las cosas que le rodean. Esa sensibilidad es el motor que llevo a un pintor a retratar en un lienzo a una dama a la que le dicen La Gioconda (más conocida por nosotros como la Mona Lisa). Básicamente, cada colosal escultura, cada libro memorable o cada poema desgarrador, han sido moldeados por un sentimiento que toma control de las manos de un artista para convertirlo en un mensaje infinito. José lo tuvo absolutamente claro desde que tiene memoria.  Un buen día simplemente se sentó a dibujar y supo que quería hacerlo por toda la vida, tenía dos años.

Ya desde entonces, con el camino claro, sólo habría que seguir la senda. Una ruta que por supuesto no fue nada fácil y que no se hubiera podido culminar sin el apoyo de una persona vital en la vida de José. “Mi madre, ella no sólo me hizo, pero admiro su humildad, la generosidad y la gracia, son ejemplos reales y grandes”. Nacido un 7 de julio de 1965 en Guayaquil, Ecuador. Ha recorrido muchos lugares buscando entender y aprender más de nuestro bello mundo y nutrir su inquietud artística. Su recorrido lo llevó a una de las ciudades más complejas, caóticas y mágicas de nuestro hemisferio, la ciudad de Nueva York, en donde desarrolló uno de los proyectos al cual le profesa más cariño. Se trató de una serie de murales que diseñó para el Sistema de metro de la llamada capital del mundo.

“Me gusta soñar, imaginar lo que podría ser, y trato de hacerlo”. Es un proceso de abstracción complejo y totalmente incomprensible para la gran mayoría de nosotros que, admitámoslo, nunca hemos tenido la menor curiosidad de acercarnos a una enciclopedia de arte.  Lo que José hace es tomar un concepto existente frente a él y convertir esa imagen en algo nuevo, con un nuevo significado, dándole un toque diferente que pueda generar una conexión ya sea a las personas o a las cosas. Básicamente es jugar con algunas ideas para convertirlas en algo inesperado que ha salido de su propia imaginación. En ocasiones esto se logra por medio de la pintura o algún otro tipo de proyecto.

Su vigencia como artista y el reconocimiento de su nombre al interior de los círculos especializados del tema no son gratuitos. Su éxito está basado en reconstruirlo todo, incluso el significado de esta misma palabra: éxito.  “Para mí el éxito no es realmente sobre tener éxito. Se trata de intentar hacer cosas nuevas, tomar riesgos, yendo por un camino desconocido y perderse…  En su defecto, volver y hacerlo de nuevo. A veces funciona y a veces lo que se hace es aprender mucho de ello”. Esta manera de pensar de José va más allá y cuestiona incluso los rodamientos sobre los que gira a diario nuestra sociedad. Siempre gustoso de trabajar junto a personas que valoran y aman el arte de la misma manera que él lo hace. No por dinero pues el dinero es una decisión sencilla de seguir pero no fácil de conseguir en este mundo. Así que para una persona que solo quiera hacer dinero, puede conseguirlo, pero de alguna manera estaría yendo en contravía de lo que el arte como medio liberador de la mente humana significa.

Su faceta de artista le permite algo de lo que no muchos pueden alardear, estar tranquilo consigo mismo en este mismo instante por todo lo alcanzado. Esto pues José ha tenido la suerte de poder hacer lo que le gusta y trata siempre de hacer lo que le hace feliz. Simplemente es seguir adelante como cuando oprimes next en la pantalla de un computador. Cada proyecto es la puerta de entrada al siguiente que no se sabe a dónde le puede llevar. Claro que, igualmente, durante todo aquel recorrido ha habido puntos que ha faltado por subrayar. José no oculta que le hubiera encantando haber dedicado más tiempo en la música y perfeccionar ese absolutamente mágico lenguaje. No por nada son las notas musicales de ritmos incomparables como jazz, Salsa, Reggae, Funk, Blues, Soul, African o Brazilian en los cuales siempre ha encontrado inspiración necesaria.

Su manera particular de ver e interpretar nuestro mundo le ha permitido hacerse de una idea que actualmente le preocupa, cada vez con mayor intensidad. “La ignorancia en la sociedad, en el gobierno, en las instituciones, en los medios de comunicación. Es una verdadera fuerza destructiva, que vea lo que está haciendo a los EE.UU. y está creciendo en Canadá”.