Canadá escoge Primer Ministro

Es Momento de Tomar Una Decisión


El pasado tres de agosto Stephen Harper, Primer Ministro en funciones, anunció el inicio de la convocatoria para elecciones generales en las que los votantes tendrán la oportunidad de renovar el voto de confianza para con el partido Conservador, que busca extender su mandato que se ha mantenido durante la última década. O puede ser la oportunidad para que el electorado de paso a la promesa de la renovación, el lema bandera del Nuevo Partido Democrático y el Partido Liberal, los otros dos movimientos con mayor aprobación en las encuestas. Independiente del resultado que arrojen las urnas el próximo lunes 19 de octubre, esta nueva carrera electoral ya tiene asegurado un lugar en la historia política del país; pues se estima que será la más larga y también costosa hasta ahora realizada. 

Para esta elección general, la número 42 celebrada de manera oficial, se cuentan 11 las semanas desde que el Primer Ministro Harper solicitó la disolución de la Camara Baja. Este inusualmente largo periodo de campaña electoral coincide con la reforma impulsada por el contingente conservador, que permite el aumento de los recursos invertidos si dicha campaña supera los 37 días. Analistas políticos, los medios especializados y gentes del común han llegado a entender este movimiento como una manera de dar un impulso extra en la reelección del Primer Ministro Harper. Lo interesante es que los más recientes sondeos de opinión no garantizan la continuidad de los conservadores a la cabeza del gobierno del segundo país más extenso del mundo. 

Según resultados de firmas independientes el Nuevo Partido Democrático representado por Thomas Mulcair se muestra como el candidato más firme a tomar el relevo tras diez años de gobierno conservador. Mulcair, nacido en Ottawa, es la carta de presentación de un partido que nunca ha alcanzado la primera magistratura y se muestra en forma idónea para dar por terminada la hegemonía conservadora.  Los sondeos iniciales calculan que el Nuevo Partido Democrático podría alcanzar 174 de los 338 escaños a disputarse ese lunes 19 de octubre. La ventaja aparente de los demócratas bien pude relacionarse con recientes escándalos de corrupción que se han ventilado al interior de las toldas conservadoras, mencionando incluso el nombre del primer ministro. Esta creciente tendencia, que parece confirmarse en toda encuesta de forma independiente, es fácilmente comprensible como la manera en que el electorado ratifica el desgaste de la fórmula y su necesidad de buscar una alternativa.

La otra propuesta que intenta hacerse con el favor del electorado es la del Partido Liberal. Las encuestas ubican a los tradicionales como terceros en la opción de voto, pero sus altas directivas apuestan a dar la sorpresa en la única encuesta importante, la de las urnas. El nombre que lleva el peso de representar a un partido histórico en el desarrollo de la política nacional es Justin Trudeau.  Líder natural del Partido Liberal, es parlamentario por el distrito electoral de Papineau desde el anterior 2008.Cabeza liberal por herencia de sangre. Hijo de Pierre Trudeau, quien ejerciera como Primer Ministro en dos oportunidades, su mentor principal en esta cruzada. Justin Trudeau ha sido recurrente en marcar la diferencia de su propuesta con la actual gubernatura asegurando que el gobierno Harper ha descuidado la infraestructura nacional y permitido a la economía caer hasta déficits históricos. 

Aunque las tres propuestas son diagonalmente diferentes en su esencia básica, tocan puntos en común al momento de analizar la situación actual del país y definir sus prioridades. Un tema recurrente en los titulares de los diarios es el de la burbuja inmobiliaria sobre el que el Primer Ministro Harper ha negado que se haya presentado un aumento record en el índice de propietarios de inmuebles. Sobre este tema los liberales en boca de Trudeau han abogado porque el aumento de los ingresos de los canadienses mantengan un incremento constante en relación con el precio de sus viviendas, lo que favorecería el crecimiento económico. Para Justin Trudeau esta ha sido una de las materias pendientes que ha dejado el mandato conservador. Sobre el mismo particular Thomas Mulcair ha incluido en sus promesas de campaña la de dar apertura a un millón de plazas en guarderías por 15$ día. A lo cual se sumaría un aumento, también de 15$, en el salario mínimo federal. Para el líder del ala neodemócrata esto beneficiaria a 100 mil trabajadores e influenciaría un sin número de empleadores.

Sobre un tema muy cercano, la inmigración y refugiados. Tema en que tanto liberales y neodemócratas coinciden en que la política del Primer Ministro saliente ha sido bastante laxa para con aquellos que buscan refugio dentro de las fronteras canadienses. Las acusaciones van desde menguar el cuidado en los programas de salud a refugiados, hasta utilizar este fenómeno como excusa mediática para justificar otras problemáticas que se sienten crecer al interior de los centros urbanos. Sobre el particular la actual administración ha asegurado que su política migratoria, que entiende este fenómeno como un problema de índole económico, siempre ha sido uno de los renglones principales de sus políticas. Y un tema prioritario en el nuevo plan de gobierno de Stephen Harper.