MARITZA RODRIGUEZ

VIVIENDO UN SUENO.


Si usted es colombiano alguna vez debió ver u oír algo sobre uno de los seriados míticos de la televisión nacional. Una serie puntual del prime time de los domingos en la noche, antes de que en Colombia se supiera que significaba aquello. Hablamos de una serie absolutamente mítica, simple, con hilarantes toques de humor familiar, Dejemos de Vainas. Un seriado que se mantendrá en el corazón de aquellos que veían televisión sin control remoto y su grabador no era digital, sino un VHS. Fue en ese el primer programa en que esta barranquillera debutó en las artes escénicas.  El punto de inicio de una carrera actoral destacadísima que a día de hoy sigue levantando los buenos comentarios de aquel entonces.

Maritza Rodríguez nunca se imaginó como uno de los rostros más reconocidos de la televisión latinoamericana. De hecho, sus proyectos estaban encaminados a la administración de empresas, aunque siempre sintió una fuerte inclinación por la bacteriología.  La vida de esta mujer, nacida un primero de septiembre de 1.971 en la ciudad de Barranquilla, cambió con una de esas maravillosas coincidencias del tipo estar en el lugar adecuado en el momento preciso. Simplemente caminaba un día por la calle cuando un hombre simplemente no pudo dejar de admirar su belleza. Nada que no pase todos los días en cualquier parte, pero este hombre era un productor  quien, inmediatamente, la invitó a hacer parte de un video musical. La canción se llamaba Muñeca de la Banda Bananas. Una conspiración del destino que le llega mientras cursaba estudios en la universidad. Después de ello las ofertas comenzaron a llegar solas y su rostro fue haciéndose regular en medios y revistas.

El modelaje le era una profesión perfecta, tanto que su agenda la obligó a desistir de sus estudios universitarios para centrarse en su faceta artística. Posteriormente llegó el salto a la televisión. Una joven con toda la belleza pero sin mayor experiencia con un libreto habría de comenzar por algo sencillo. Su primer trabajo frente a las cámaras fue presentando un seriado noticioso llamado Panorama, al cual le siguió su gran explosión frente al público en Dejemos de Vainas. Aquella fue una época que la actriz siempre recuerda con mucha alegría por lo que esa experiencia hizo le permitió crecer como actriz. Posteriormente llegó el género definitivo, en el cual se forjaría una carrera que la llevaría a ocular pantallas de todo el continente, la telenovela.

Su primera novela se llamó El Día es Hoy. Allí interpretó a un personaje poco recurrente. No obstante esto, se sabe que su paso por aquella producción fue tensionante y complicado. No por ella, por el mismo nivel de exigencia que este tipo de producciones requiere. Eran los inicios de una ya lejana década de los 90`sy desde entonces, hasta este punto, Maritza ha protagonizado alrededor de 20 novelas, dramatizados y algún proyecto con tintes de comedia. Miles de capítulos retratando las maneras en las que el amor verdadero puede derribar cualquier barrera, como sólo la novela latinoamericana puede hacerlo.

Recordar algunos de sus papeles más memorables en telenovelas que pueden encontrase en la parrilla de programación de la tarde de algunos de nuestros canales de tv. Mascarada, Perfume de Agonía, o la reinvención de la inolvidable La Mujer en el Espejo, fueron algunos de sus proyectos de inicio de carrera. Posteriormente sería requerida por la fábrica de novelas por excelencia, Telemundo. Bajo un contrato de exclusividad con esta productora protagoniza dramas memorables como Pecados Ajenos, Doña Bárbara o El Rostro de Analía. Maritza nunca olvidó su hogar y eventualmente regresó a Colombia a hacer parte de otro tipo de producciones originales. Incluso fue la antagonista en la reinvención norteamericana de la recordada Perro Amor. De hecho, sus recientes participaciones las ha realizado en tierras colombianas. La pudimos ver en la historia que intentaba retratar la vida del maestro vallenato Rafael Orozco en El Ídolo.

La faceta de Maritza como actriz reconocida permite que otros aspectos de su vida profesional prosperen lejos de los flashes de los medios. No muchas personas saben que ella es la dueña de una de las casas de modelos más importantes e influyentes de Colombia, Casting Models. No sólo eso, en el mercado también se encuentra su propio perfume lanzado en 2.010 y que lleva por nombre Única.  Igualmente alejada de los medios rosa ha tratado Maritza de mantener su vida personal. Casada desde el 2.005 con Joshua Mintz, Vice-Presidente de Talento de la cadena Telemundo. Recién en abril del 2.014 Maritza dio a luz a dos primeros bebes, un par de gemelos en perfecto estado de salud.