MUJER LÍDER: TOMANDO RIESGOS

 
mujer_lider_0.jpg

¿Alguna vez has sentido el impulso de comenzar un nuevo reto o proyecto, pero de inmediato tienes la mente llena de razones por las cuales no estás lista para llevarlo a cabo? ¿Te has sentido frustrada ante la impotencia de pensar en el largo camino que te falta para llegar a la meta? Tengo buenas noticias, ¡no eres la única que se ha sentido así y ese no tiene que ser tu estado permanente!

Una vez leí un pasaje que me encantó y lo quiero compartir contigo: “El agricultor que espera el clima perfecto nunca siembra; si contempla cada nube, nunca cosecha.”

Es muy común que queramos esperar al momento adecuado para actuar, para comenzar, para decidir, o para poner en marcha un nuevo proyecto. Generalmente, cuando decimos esperar ese "momento adecuado" realmente estamos usando una excusa para disfrazar nuestro temor al fracaso. Aunque debemos ser sabias en nuestro proceder, como líderes debemos aprender a tomar riesgos y ser intencionales en lanzarnos a nuevas metas que muy seguramente nos sacarán de nuestra zona de comodidad. Esto no significa que debemos ser irresponsables o que no debemos tener un plan de acción. Lo que sí significa es que debemos ser conscientes que si queremos ver resultados debemos intentarlo, aún si no tenemos todo seguro. 

¿Qué es lo peor que podría ocurrir? ¿Qué fracasemos? Pues ¿por qué no pensar que entre más rápido fracasemos, más cerca estaremos de tener el resultado que buscamos?, ya que fracasar nos dará la oportunidad de aprender de las fallas para fortalecernos y obtener el resultado deseado. Definitivamente esto se debe llevar a cabo tomando decisiones bien informadas, haciendo el deber completo de estudiar las posibilidades y de ver los “pros” y los “contras” de cada situación. En algunos casos puede significar estudiar el mercado, buscar los inversionistas adecuados, buscar las alianzas correctas, o prepararte profesionalmente, etc.

Sin embargo, todo comienza dando el primer paso. Si necesitas estudiar, estudia, no esperes a que todo esté en el lugar ideal para hacerlo. Si necesitas capital, trabaja para conseguirlo. Si necesitas una red de contactos, asiste a lugares donde los puedas encontrar. No esperes a tener cada ficha en su lugar para lanzarte, porque es ahí donde todo se queda en un sueño y no se hace realidad.

¡Rodéate de personas que te construyan, que te ayuden a crecer y que te den una dosis de ánimo cuando sientas decaer!

Recuerda que las cosas se van acomodando paso a paso y que los grandes resultados se obtienen con pequeñas acciones intencionales, aún si no somos exitosos en todas ellas. Esto nos llevará a ver los riesgos como oportunidades de crecimiento, de aprendizaje y de nuevos logros en potencia. 

Thomas Edison inventó el bombillo y lo logró después de 10,000 intentos. Su famosa frase, “No he fracasado. He encontrado 10,000 maneras que no funcionan.”

Varios de los momentos más satisfactorios que he experimentado a lo largo de mi vida han sido aquellos en los que he tomado una acción de riesgo en un nuevo proyecto o reto, a pesar del temor a fallar o de no sentirme totalmente lista para llevarlo a cabo, y he sido gratamente sorprendida con el resultado de dicha decisión.

“Ganamos fuerza, valor y confianza por cada experiencia en la que realmente nos paramos a mirar al miedo a la cara. Debemos hacer lo que creemos que no podemos.” – Eleanor Roosevelt

Es hora de dejar las excusas a un lado y comenzar a caminar hacia tu sueño o meta. ¡No esperes más!

·         Identifica algún proyecto que hayas pospuesto por alguna excusa y escribe tres acciones intencionales que puedes hacer durante cada semana para llevarlo a cabo. Busca a una persona a quien puedas rendirle cuentas de esas tres acciones intencionales y comparte con él/ella tu progreso.

Información de Contacto:

Jenny Carreno – Life Coach

www.jennycarreno.com

info@jennycarreno.com