MUJER, ESTA CARTA ES PARA TI

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El comienzo del año siempre va unido a nuevas metas, nuevos retos, nuevas oportunidades. Generalmente queremos crecer en diferentes áreas de nuestras vidas e incluso intentar perder los kilos que no logramos perder el año pasado, o que ganamos en el mes de diciembre. Y aunque no está nada mal el querer cuidarnos, tener una vida sana y mejorar en diferentes aspectos, propongo que este año comencemos por aceptarnos tal y como somos, por amarnos en el lugar en el que estamos, por apreciar el valor y la hermosura que nos da el simple hecho de ser mujeres, y así alcanzar la mejor versión de nosotras sin vivir en una guerra interna que más allá de ayudarnos, nos hunde y nos desanima.

Es por esto por lo que te invito a que, al igual que yo, guardes esta carta. Una carta que puedas leer este 2019, cada vez que necesites recordar que eres hermosa y valiosa, allí donde estés.  

MUJER, esta carta es para ti:

Mujer, los días pasan y tu juventud se desvanece, atrapada en las cadenas de un estándar que la sociedad ha puesto sobre ti. Luchas día a día por alcanzar una medida, un contraste, un estilo y una meta; la “perfección” que esté de moda en aquel día y a aquella hora. Lo haces sin darte cuenta de que estas desperdiciando lo mejor de ti tratando de ser alguien más, tratando de ser aquello que otros dices que debes ser. Y es que las medidas cambian y la percepción de belleza constantemente fluctúa. El “encajar” en el estándar solo te convierte en la copia de un estereotipo, pirateada por la definición de belleza de alguien más, sin darte cuenta de que el día de mañana esa definición de belleza ya no existirá, porque habrá una nueva. Y tú sigues presa al miedo de ser tu misma, escondiendo el tesoro de tu genuinidad, por temor a no dar la talla.

Mujer, ¿en cuál atardecer quedó atrapada tu esencia en un sinfín de espejismos sobre tu belleza y tu valor? ¿En que mañana perdiste la libertad de disfrutar de tus mejores días al ser tú misma? El reloj sigue marcando sus horas y el mundo y tú se pierden de lo mejor de ti, de tu autenticidad.

Mujer, ¿qué pasaría si en unos años, cuando observes una foto o un recuerdo de tu “yo” presente, te sorprenda la realidad de ver que no aprovechaste tu florecer, que no disfrutaste de quien realmente eras por estar ocupada queriendo ser aquella mujer que otros querían que fueras?

Mujer, eres tan delicadamente bella. ¡Fuiste diseñada con ternura y con pasión!

Desde tu alma hasta tu cuerpo fuiste creada para ser tú, no para ser tu vecina o la modelo de portada de tu revista favorita y tampoco para ser aquello que la sociedad dice que seas, con estándares que buscan una satisfacción sexual o, incluso, financiera.

Mujer, tu feminidad, delicadeza y elegancia brotarán de ti porque son parte de tu esencia. El natural impulso que tienes de amar, de cuidar y de ser apasionada, te hace bella, única y digna de amor. Eres tan fuerte y tan tierna, tan dulce y tan guerrera, eres inteligente y osada, con un sin fin de cualidades que te hacen TU.  

Mujer, si eres alta, delgada, gruesa, bajita, caderona, o sin mucha cadera, rubia, morena, pelirroja, pecosa, si tu cabello es liso o rizado, si tu nariz es grande, pequeña, amplia o fina, si tus ojos son de un color o de otro; son cualidades que solo hacen parte de la gran creatividad que fue puesta en ti. Deja que el mundo conozca la obra maestra que eres, por que como tú no hay otra.

Mujer, no tengas miedo de amarte y aceptarte tal y como eres. Al amarte, tendrás el cuidado y la motivación de cada día crecer para ser la mejor versión de ti misma. Sólo entonces descubrirás cosas que aún no conoces de tu gran belleza.

TU eres bella por el simple y maravilloso hecho de ser MUJER.

MUJER, tú eres simplemente bella porque eres TU.