José Ortega

Como Hacer de la Vida una Obra de Arte


“Me gusta soñar, imaginar lo que podría ser, y trato de hacerlo”. Es un proceso de abstracción complejo y totalmente incomprensible para la gran mayoría de nosotros que, admitámoslo, nunca hemos tenido la menor curiosidad de acercarnos a una enciclopedia de arte.  Lo que José hace es tomar un concepto existente frente a él y convertir esa imagen en algo nuevo, con un nuevo significado, dándole un toque diferente que pueda generar una conexión ya sea a las personas o a las cosas. Básicamente es jugar con algunas ideas para convertirlas en algo inesperado que ha salido de su propia imaginación. En ocasiones esto se logra por medio de la pintura o algún otro tipo de proyecto.

Su faceta de artista le permite algo de lo que no muchos pueden alardear, estar tranquilo consigo mismo en este mismo instante por todo lo alcanzado. Esto pues José ha tenido la suerte de poder hacer lo que le gusta y trata siempre de hacer lo que le hace feliz. Simplemente es seguir adelante como cuando oprimes next en la pantalla de un computador. Cada proyecto es la puerta de entrada al siguiente que no se sabe a dónde le puede llevar. Claro que, igualmente, durante todo aquel recorrido ha habido puntos que ha faltado por subrayar. José no oculta que le hubiera encantando haber dedicado más tiempo en la música y perfeccionar ese absolutamente mágico lenguaje.

No por nada son las notas musicales de ritmos incomparables como jazz, Salsa, Reggae, Funk, Blues, Soul, African o Brazilian en los cuales siempre ha encontrado inspiración necesaria.

Su manera particular de ver e interpretar nuestro mundo le ha permitido hacerse de una idea que actualmente le preocupa, cada vez con mayor intensidad. “La ignorancia en la sociedad, en el gobierno, en las instituciones, en los medios de comunicación. Es una verdadera fuerza destructiva, que vea lo que está haciendo a los EE.UU. y está creciendo en Canadá”.

“Para mí el éxito no es realmente sobre tener éxito. Se trata de intentar hacer cosas nuevas, tomar riesgos, yendo por un camino desconocido y perderse…  En su defecto, volver y hacerlo de nuevo. A veces funciona y a veces lo que se hace es aprender mucho de ello”.