HOMESCHOOL, UN MITO ENTRE LOS HISPANOS

Angela, Triana.jpeg

Por: Angela Triana

Me gustaría compartir con ustedes una historia basada en la realidad de nuestra familia.

Llegamos a Canadá hace 16 años, mi esposo, mi hijo que para ese entonces tenía 3 años de edad y yo.

Un par de años después llego el tan anhelado primer día de escuela. El primer año todo parecía normal, pero yo percibía que mi hijo no disfrutaba la escuela, algunas veces llegaba muy triste y otras llorando por las burlas de sus compañeros (por ser hispano y porque no hablaba ni entendía bien el inglés). Eso me partía el corazón pues en lugar de que disfrutara esa primera etapa escolar, parecía que lo estábamos obligando a ir a un lugar donde él no quería estar.

Cuando busqué una respuesta, los profesores me decían “no se preocupe, eso es normal, pasará con el tiempo", así que decidimos esperar. Pasó un tiempo y nada cambiaba, al reunirme de nuevo con la directora de la escuela me insinuó que el niño debía ser medicado para que de esta manera se pudiera adaptar al sistema escolar.

Pero yo sabía que tenía que haber algo más para ayudar a mi hijo, tenía que haber un sistema diferente donde -sin excluirlo- él pudiera aprender a explotar sus capacidades, un sistema que no le dijera “no puedes, no perteneces”.

angella.jpg

Así que, con mi esposo, decidimos que uno de los dos se encargaría de la educación del niño. Empezamos a investigar todas las alternativas para poder enseñar a nuestro hijo fuera de una escuela regular, y fue en ese proceso de búsqueda que una persona me introdujo al mundo del homeschooling. 

Confieso que tenía muchas dudas, miedos e inseguridad; tenía pensamientos negativos como: no tengo tiempo para estar en casa, no tengo lo estudios ni habilidades en educación, no tengo dinero suficiente para pagar un tutor, no quiero encerrar a mi hijo en una burbuja y que no sepa que es el mundo exterior, no va a poder sociabilizar, y además mis amistades y familiares dirían “¡estás loca!"

Afortunadamente todo lo anterior es un mito.

Cuando empecé a sumergirme en las reuniones de homeschool quedé impresionada. Son cientos de padres con la seguridad de estar haciendo lo correcto, pero lo mejor era ver los testimonios reales de la diferencia que marcaba este estilo de vida en sus hijos. Algunos de estos niños ya culminaron su estudio universitario y en su desempeño académico algunos superan a los que asistieron a una escuela regular.

Pero ¿qué es homeschool?

Homeschool, es un sistema de educación que puede desarrollarse en casa o en un lugar determinado, ya sea por los padres o por un tutor.

Es dar una enseñanza integral, no solo conocimiento académico, sino también social, física y emocional. Enfocada en las fortalezas y talentos del niño, para llevarlo a desarrollarse exitosamente en lo que está naturalmente capacitado y disfruta. Es muy común en muchos países del mundo, y sobre todo en la cultura canadiense.

Mi búsqueda seguía, les comenté a algunas personas sobre lo que estaba pensando hacer y su respuesta me impactó, pues eran varios padres pasando la misma situación que nosotros teníamos con nuestro hijo.

Me bastó hacerme dos preguntas para tomar la decisión:

1.    ¿Crees que tu hijo es único, que no existe nadie igual, ni físicamente, ni intelectualmente, que es totalmente diferente a los demás? Mi respuesta fue sí. Entonces, ¿por qué debo darle a mi hijo una enseñanza limitada, que es igual para todos los alumnos si lo único que tienen en común es el año de nacimiento?

2.    Si yo trabajo con adultos ayudándoles en sus procesos individuales a encontrar el camino hacia la solución a sus dificultades, si yo les proveo acompañamiento en sus procesos de vida, ¿por qué yo puedo trabajar con los demás y no lo estoy haciendo con mi hijo?

Fue ahí cuando entendí que solo los padres podemos tener el tiempo y el amor genuino para ser parte activa en el desarrollo integral de nuestros hijos

Lo anterior nos llevó como familia a hacer un cambio drástico, tanto en mi vida personal, profesional y familiar. Y sin más rodeos empecé a hacer homeschool con mi hijo y con cuatro padres más que se unieron en esta aventura.

Desde que empezamos hemos podido ver el gran cambio en nuestros niños. Ahora son niños seguros en sí mismos que han superado con creces los retos académicos, compartiendo en armonía en un ambiente de inclusividad y amor.

Ha sido tan evidente su progreso que más padres latinos se fueron sumando a esta aventura. En este momento tenemos 50 niños y somos ya una Academia autorizada por el Gobierno de Ontario.

angela.jpeg

En New Arising Christian Academy no solo seguimos un curriculum académico, sino que velamos porque nuestros hijos aprendan valores, principios de vida, educación cívica, respeto a sí mismos y a las demás personas y nos permite enseñarles sin ningún temor nuestras propias creencias, además de permitirnos como padres participar activamente todos los días en las vidas de nuestros hijos desarrollando una combinación de programas adaptados a las capacidades individuales del alumno, es decir que cada niño sigue su propio ritmo de aprendizaje.

Con este programa el niño puede pasar de un nivel académico a otro por su conocimiento no por su edad, y también puede avanzar en las áreas de sus fortalezas, sin tener que esperar un año para poder seguir adelante.

Ha sido una gran oportunidad de poder ayudar a otros padres de familia a vencer el miedo y el mito del homeschool, puedo contarles que el haber hecho este cambio fue una respuesta totalmente positiva no solo para mi hijo sino para todos los que empezamos este proyecto, pero sobre todo vemos a unos padres comprometidos en la educación de sus hijos.

¿Qué pasa con la socialización? Los niños ven a sus compañeritos como parte de su familia. Celebramos juntos los logros del otro. Además, tenemos muchas actividades extra, como visitas a parques, museos, bibliotecas.

Hacer homeschooling es una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida.

Hoy, después de 6 años de haber iniciado este reto, puedo ver y decir con mucha alegría que mi hijo superó todos sus miedos y todas sus frustraciones. En estos momentos él está terminado High School, algo de lo que en el sistema convencional no me daban esperanzas, y adicional a esto él pudo desarrollar sus habilidades como músico.

Como mamá, hacer homeschool me da la satisfacción de haberme podido involucrar directamente en la educación de mi hijo sin ninguna barrera.

Como mujer me siento plenamente realizada, pues el homeschooling me ha permitido desenvolverme en varios roles, primero como madre, como esposa, y como profesional, y mi mayor satisfacción es que mi legado no solo llegó a mi hijo, sino que llegará a muchas generaciones.

Si quieres conocer más de nuestra Academia puedes contactarme al 416-826-6472