“Historias de Toronto”, o como tender puentes entre el español y Canadá
 


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Se ha cumplido este mes de diciembre un año de la salida al mercado del libro “Historias de Toronto”, un hito en la literatura en español en Canadá y una referencia para nuevos autores, estudiosos anglosajones de la cultura hispana o simples amantes de la literatura. Con el paso de los meses esta obra coral ha ganado en influencia y repercusión, no solo por la calidad de sus relatos y su éxito de ventas, sino también por su novedosa aportación a las tradicionales dinámicas editoriales y de promoción del mercado literario en español. “Historias de Toronto” surgió como un modesto proyecto de voluntades dentro de la comunidad de autores Imagina y ha acabado convertido en un ejemplo del potencial de crecimiento que el español tiene en Canadá. El libro está previsto que se traduzca al inglés en 2019 por una editorial canadiense y sus promotores ya trabajan en una segunda entrega: “Historias de Montreal”.

El 4 de diciembre del pasado año más de cien personas se reunieron en la librería Ben McNally, probablemente la más bella y prestigiosa de Toronto, para acompañar la presentación oficial del libro. Los coordinadores de la obra, Martha Bátiz, José Antonio Villalobos Sarria y Juan Gavasa, escogieron de manera consciente una librería que hasta entonces sólo vendía libros en inglés para reforzar el estrecho vínculo entre la obra y la ciudad, entre los escritores y el paisaje urbano de la capital de Ontario. Era el lugar perfecto para unir la lengua española con un templo de la literatura anglosajona en Toronto.

Si hay una virtud de “Historias de Toronto” que destaca sobre el resto es la de haber sabido ofrecer un nuevo relato alejado de los lugares comunes de la literatura de la emigración; es decir: la pérdida de la identidad, la nostalgia por el país abandonado o la melancolía de la inadaptación. En las doces historias que componen la obra el foco se pone sobre Toronto; unas veces como protagonista y otras como decorado de fondo. Pero siempre de una manera visible. Lo que buscaron los doce escritores fue que las historias tuvieran la capacidad de mostrar la ciudad a través de los ojos del emigrante, pero desde una perspectiva desacomplejada, inclusiva y de pertenencia.

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En este contexto, la elección de Ben McNally para presentar el libro tuvo por lo tanto una enorme carga simbólica y una clara intencionalidad estratégica: “Historias de Toronto” es un libro escrito en español pero que ya pertenece a la literatura canadiense. Así lo entendió el propio Ben, figura capital en la escena literaria de Toronto, promotor de escritores y de jóvenes promesas e incansable activista cultural. Él fue el primer sorprendido por la multitudinaria presentación y desde ese día las estanterías de su hermosa librería han comenzado a albergar libros en español y sus estancias han sido escenario de otras presentaciones de autores latinoamericanos. “Historias de Toronto” ha sido, por lo tanto, un artefacto literario pero también un posibilitador de encuentros entre dos mundos que aquí en Toronto vivían ajenos.

No fue ésta la única buena noticia que, como un torrente, desencadenó aquella tarde del 4 de diciembre de 2016. El libro ha impulsado asociaciones de autores en nuevos proyectos, el intercambio de conocimiento y de ideas, la exploración de otros campos hasta ahora yermos y la visibilización de ideas que quizá nunca prosperen pero que, de momento, están generando dinámicas sinergias. Coordinar a doce escritores e implicarlos de manera simétrica en un proyecto coral no es una empresa sencilla, pero en este caso la máquina funcionó y ahora promueve nueva creatividad. “Historias de Toronto” ha buscado trascender de lo local y ha mirado a otras ciudades de Canadá con el fin de ejercer de embajador del español en el país. Se ha presentado en Montreal, Ottawa y Calgary y el interés por adquirirlo ha llegado de muchos puntos de América Latina y de España. Ha sido analizado por hispanistas y filólogos y también ha sido escogido en algunos clubes de lectura de español en Toronto. La diversidad de los relatos y de las técnicas narrativas lo convierte en una buena herramienta de aprendizaje del idioma.

 

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Pero probablemente la razón del éxito reside en su naturaleza, en su objetivo de origen. El libro ofrece una visión rotundamente innovadora de la principal urbe de Canadá, y representa a su vez una humilde pero interesante aportación a la escena literaria canadiense. Es una mirada a Toronto desde la audaz óptica del autor hispanoamericano, que habla de su ciudad en tanto que ciudadano y no como emigrante que observa desde la distancia. A veces la ciudad está de fondo, discreta y silenciosa en un segundo plano; otras asume el protagonismo del relato con una fuerza irreverente y definitiva.

Como señala el profesor de la Laurentian University Norman Cheadle en el prólogo del libro, “esta antología es especialmente bienvenida porque viene a colmar una laguna en el contexto de la narrativa hispanocanadiense”. El profesor de literatura en Laurentian University ha calificado “Historias de Toronto” como “una cornucopia de cuentos que no solo agradan por su calidad literaria –a veces por su inventiva, sus agudezas, a veces por la originalidad emotiva de su dramaticidad humana, sino también porque, en mas de un sentido, esta antología venía haciendo falta”. Cheadle recuerda que mientras el género narrativo en lengua española medraba en Montreal y Ottawa durante las últimas décadas, “Toronto permanecía relativamente invisible en el atlas de Latinocanadá”.

En en la introducción del libro los coordinadores insisten en que “no ha habido un criterio estilístico ni académico a la hora de elegir a los autores, de hecho se ha buscado de manera premeditada un foco más abierto para incorporar otras miradas no necesariamente vinculadas a la literatura pero sí al mundo de la creación”. En el libro conviven autores de una sólida y reconocida trayectoria literaria en sus países de origen con otros que están iniciando una prometedora carrera. El resultado es un fresco diverso y rico de estilos, ritmos, técnicas y recursos que contribuye a plasmar con fidelidad y originalidad la compleja trama social y cultural de Toronto. Un libro que ha permitido que el español y Canadá se miren por fin a los ojos.