Toronto Film Festival 2017.  

Viva el Cine.


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El pasado 17 de septiembre se dio cierre a una versión más del Festival de Cine de Toronto (TIFF). Esta edición, la numero 42, los favores del público se los ha llevado la cinta Three Billboards Outside Ebbing Missouri, dirigida por Martin McDonagh. La cinta retrata la historia de una madre que hace frente a las autoridades de su ciudad al no encontrar respuestas al asesinato de su hija. Todo aderezado por un ambiente de abuso y racismo oficial. Desgarradora, divertida o abrumadora eran algunos de los términos con los que los asistentes resumen sus impresiones sobre la cinta. Razones que, en consenso, le otorgaron el gran premio del público y la exaltaron como la gran ganadora de este año.

La cinta venía precedida por las buenas sensaciones que había despertado en el pasado Festival de Venecia. No es de extrañar que la interpretación de su protagonista Frances McDormand comience a tener ecos de Oscar; Apoyada en un elenco macizo entre los que destacan nombres como: Peter Dinklage (Game of Thrones) Woody Harrelson (No Country for Old Man) y Sam Rockwell (Moon). Más allá del largo palmares y las polémicas obligatorias, esta edición ha generado un consenso entre la crítica que no ha escatimado en denominarla cuando menos como deprimente para referirse a una de las ediciones menos lucidas de la presente década. Fuera de las luces de los reflectores y el masivo movimiento de estrellas de estudio, el Festival de Toronto siempre se ha mostrado como una plataforma para la presentación en sociedad de propuestas arriesgadas que posteriormente son adquiridas por compañías distribuidoras que las acercan a las pantallas de todo el mundo. La sensación general que se sintió en los 10 días de festival giraba en torno a la falta de títulos sorprendentes; pero más aún, en una realidad que hace tiempo viene haciéndose evidente en el devenir de la industria del séptimo arte, la dependencia de los grandes estudios de franquicias vendedoras en detrimento de miradas diferentes pero que suponen un riesgo en la taquilla.

Síntoma de esto es el caso de la cinta  Hostiles de Scott Cooper. La brillante actuación de Christian Bale no ha sido suficiente para convencer compradores para una cinta con un presupuesto de 40 millones de dólares. La calidad interpretativa pasa a un segundo plano cuando las expectativas de la producción son modestas en cuanto a recaudación en las salas. También se ha llegado a hacer mención de que, si bien, muchos de los títulos presentados han recibido buen apoyo de la crítica, ninguno ha llegado a alcanzar el peso de fenómeno como si lo hicieran cintas como La La Land o The King Speech.

300 cintas en representación de 74 países. El TIFF de este año no tuvo reparos en exaltar cintas que ya habían recibido palmas en otros festivales. Tal es el caso de The Florida Project de Sean Baker, una de las favoritas del pasado Festival de Cannes y Call Me By Your Name de Luca Guadagnino; Drama que cosechó emotivas reseñas en el pasado Festival de Sundance y también se paseó con éxito en la Berlinale. La cinta narra el compromiso espiritual de un joven estudiante de 17 años con su maestro de 24. La película no se limita a la polémica de su propuesta, pues apela a un concepto mucho mayor de amor y compromiso, suficiente para que el público del TIFF la validase como una de las finalistas.

En el apartado de estrenos absolutos destacaron producciones que comenzaremos a escuchar fuertemente de cara a esta nueva temporada de premios. Molly’s Game de Aaron Sorkin. La primera cinta dirigida por el reconocido guionista ha recibido el aprobado por saber plasmar en imágenes el furor de sus libretos. I, Tonya de Craig Gillespie que sin miramientos presenta una historia que hace copia de todo lo que no debería pasar en la vida real. La ex patinadora Tonya Harding quien fuera implicada en el ataque a su eterna rival sobre la pista de hielo, Nancy Kerrigan. Un film en el que Margot Robbie encara un protagónico con el que espera superar su imagen de sex symbol.

The Disaster Artist, cinta en la que James Franco cumple con denotada solvencia frente y tras las cámaras retratando el rodaje de The Room de Tommy Wiseau, una de las peores películas de la historia. Sin más rodeos han calificado el protagónico de Franco como su mejor trabajo. Guillermo del Toro ondea el estandarte hispano con su nueva producción The Shape of Water. El León de Oro con que la cinta se alzó en Venecia fue toda una sorpresa por ser una producción de corte fantástico. Su ola de halagos no paró en Toronto, al contrario, se hizo más fuerte. Tanto que la Fox se plantea una estrategia para impulsarla de cara a la inminente temporada de premios.