Emma-Christina Michael.

Dar Para Recibir.


Emma-Christina Michael es un ser humano encantador. En cada palabra que esboza se siente la candidez y la amabilidad que le reconoce todo aquel que ha compartido con ella. Aunque se califica más a sí misma como “una persona muy motivada”. En el sentido de que siempre está tratando de crecer como persona, como profesional, como ser social, espiritual o físico. Ese constante deseo de superación la ha llevado a edificar una sólida y confiable firma de abogados: Michael & Associates Professional Corporation. “Para mí es el producto de tantos años de mi trabajo. Es la manifestación de mi determinación desde que era joven”.

La historia de Emma comienza directamente en Canadá, pues nació aquí mismo, en Toronto. Lugar en el que ha pasado la mayor parte de su gratificante paso por esta buena tierra. Su primer título universitario lo obtuvo en la Universidad de York donde se graduó como Socióloga. Tiempo después regresó a las aulas para completar la escuela de derecho, esta vez  en Osgoode Hall Law School. El siguiente paso, su práctica profesional, no sería su primer empleo formal. De hecho, Emma comparte con nosotros que ha trabajado desde antes de que cumpliera los 15 años. Aunque fuera muy joven supo apreciar la satisfacción de ser independiente y decidió que de esa manera se haría su propio camino. “He tenido tantos tipos de trabajos diferentes y tantas experiencias diferentes. Todos ellos me han convertido en la persona que soy hoy”.

Después de recibirse de la escuela de derecho, Emma fue aceptada para hacer sus pasantías bajo la tutela de una pequeña empresa en el este de Toronto. Este hecho fue decisivo para su futuro y por eso no pierde oportunidad para agradecer aquella oportunidad. “La firma es una parte de la comunidad desde hace mucho tiempo, con cerca de 95 años de historia y  trabajé con una abogada que es la tercera generación de su familia que han sido abogados”. En este instante del relato sería fácil reconocer la determinación y una personalidad cada vez más inspirada. Pero un nuevo aspecto viene a relucir a este punto, su visión. Pues mientras seguía trabajando y aprendiendo, Emma pudo ver una oportunidad. “Hubo un momento en el que pensé: esta es mi ventana de oportunidad para crear mi propia empresa. En ese momento yo estaba trabajando en la firma en el Danforth y me acerqué con el abogado con el que estaba trabajando y dije "vamos a crecer la práctica". Ella amó mi determinación pero pensó que ella era demasiado vieja para comenzar una nueva aventura. Ella me animó a ir e incluso me dio la oportunidad de seguir trabajando con ella a mientras crecía mi práctica. Su apoyo fue indispensable y facilitó el proceso”.

Michael & Associates Professional Corporation comenzó a funcionar en 2.011. Solo bastó un año para que la cantidad de clientes y de abogados bajo su cargo, prácticamente le obligaran a Emma, mudarse a un lugar más amplio en St. Clair Avenue West. Y entonces: “Me encontré en el corazón de una hermosa comunidad. Hemos estado creciendo desde entonces y hoy tengo una maravillosa familia de trabajo que forma mi equipo”. La idea de ser su propia jefa se comenzó a anidar en su cabeza desde aquellas épocas de trabajos de medio tiempo en su adolescencia. Las cosas no siempre fueron bien en casa y eso le ayudó a forjar ese carácter definido que ansiaba alcanzar el título universitario y hacer algo que en verdad le gustara con su vida. En tono jocoso Emma dice que no puede entender a esas personas que van todos los días a hacer un trabajo que odian y no les gusta. ¿Cuál es la razón de dedicar tu vida a algo que no te hace sentir bien como persona? “Para mí, mi oficina es un lugar donde puedo cumplir esos sueños. Ha sido duro, y siempre habrá desafíos, pero crear eso es saborear la dulzura de los frutos de mi trabajo”.

Un inicio casi idílico para una práctica de abogados que en la actualidad cuenta con tres oficinas en el área de Toronto y a la espera de abrir más en el mediano plazo. Aunque los resultados han superado en buena medida las expectativas iniciales, Emma no pierde de vista el enfoque inicial de la compañía y su rol en ella. “Estoy trabajando en encontrar nuevas maneras de proveer servicios pero también en ser parte de la comunidad y devolver. El año pasado, junto con mi hermano, comenzamos una beca para un programa llamado Y2P. Es un programa que ayuda a los jóvenes que necesitan apoyo para obtener las habilidades básicas para que puedan calificar para la universidad o para estudios post-secundario. Devolver a la comunidad es muy importante y creo que para tener éxito debemos dar”.

Son principalmente tres las áreas en las que más énfasis dedican Emma y su equipo. Bienes Raíces, Testamentos y Poderes, la ley de Sucesión de Bienes y Derecho Corporativo. Ser la fundadora y directora de una iniciativa de este tipo le hizo reinventar, rápidamente, su papel de jefa a líder. Sus responsabilidades le exigen participar como abogada aportando sus conocimientos y experiencia; Pero también debe procurar el guiar a un creciente número de profesionales. Debe entonces convertirse también en una motivadora para su equipo. Guiarles e instruirles de forma que puedan ser capaces de encontrar la manera de crecer en cada área relativa al trabajo. Eso asegura un mejor apoyo al cliente que viene buscando consejo y permite el desarrollo de capacidades en un ambiente creativo. Cada quien dentro de Michael & Associates Professional Corporation tiene una función puntual, la función de Emma es enfocar, unificar todos esos talentos en pos de un bien común.

Pero claro que no todo en la vida de esta brillante mujer es trabajo. Siempre encuentra el tiempo para dedicar a una de sus otras pasiones, los viajes. O para sus tres mascotas. Canadá es su hogar; pero se siente bienvenida en todo el mundo, especialmente en Venezuela, de donde viene casi toda su familia y de allí su apego y cariño por la comunidad.