Cónsul Rolando Vera

 “Me siento honrado de ser el representante de esta gran comunidad de ecuatorianos en esta ciudad”.


Rolando Vera se considera un hombre normal, una persona que no se valora a sí misma en función de sus títulos o menciones. “Normal, sin poses de grandeza. Soy una persona que salió de las entrañas del pueblo, un soñador que fue construyendo su futuro en base a trabajo, fe y mucha disciplina”. Son las virtudes como persona y el compromiso de vivir en consecuencia con las decisiones tomadas, algunos de los aspectos que, para él, pueden catalogar de alguna manera a alguien. Su presente como Cónsul General del Ecuador  en Toronto es una etapa diferente para un hombre que, en el pasado, conoció de primera mano las satisfacciones que el atletismo de alto nivel puede otorgar. Una combinación poco común, política y deporte conjugados en la persona de un funcionario que vive y siente como pocos la responsabilidad de dejar en alto el nombre de su país.  

“Mi  llegada a este hermoso país  fue en una fría noche de invierno en el año 2.013”. En aquel momento se da inicio a este nuevo capítulo de la vida de Rolando en el que el servicio y la ayuda a sus compatriotas se convierten en prioridad. Pero antes de esto, antes del servicio diplomático, antes de las medallas, las victorias y antes de cualquier otra cosa, es necesario remitirse a donde comenzó su historia. Conocida como la Atenas ecuatoriana, Santa Ana de los Cuatro Ríos de Cuenca, la ciudad que le dio la bienvenida al mundo. Las aptitudes deportivas siempre fueron evidentes para él; Tanto así que es difícil imaginar que en su juventud cruzara por su mente un futuro lejano a las pistas y más cercano a reuniones con dignatarios extranjeros. “Mi pasado me vincula con el deporte, fui atleta de élite internacional por más de 18 años. Gané carreras de gran prestigio alrededor del mundo como la Carrera de fin de año llamada San Silvestre en Sao Paulo Brasil y gané por 4 veces consecutivas, el maratón de la cuidad de Los Ángeles, el maratón de Mainichi Oita en el Japón, el maratón internacional de Busan en Corea del Sur, tercer puesto en el Maratón de Boston, medallista Panamericano, Iberoamericano y sudamericano entre otros que me dejaron una gran satisfacción de haber dejado el nombre de mi tricolor muy en alto”.  

Para el momento en que se retira de la competencia activa Rolando no piensa en desvincularse del todo de la actividad deportiva. Siguió ligado a esta pero en un plano más administrativo, de paso se preparaba para los nuevos retos que le permitirían seguir representando al país, pero desde una perspectiva diferente. Participó como Director de Deportes  en el Ministerio de Deportes, Asesor Deportivo en el Municipio de Quito, y en Consejo Provincial de Pichincha. “Continué siendo Consultor Deportivo ya que considero que la experiencia y los conocimientos ganados se deben compartir especialmente para las nuevas generaciones”.

Sus primeras funciones oficiales ya investido con la responsabilidad que le delegó el servicio consular ecuatoriano las realizó en la ciudad de Ottawa,  como Cónsul de la Sección Consular  en la Embajada del Ecuador en Canadá. “Cuando la visión es servir  y trabajar  por los compatriotas ecuatorianos y por el país, lo único que podemos ver es oportunidades de contribuir en el engrandecimiento tanto de nuestro  Ecuador así como también del país que nos acoge. Y al venir como  representante  del gobierno ecuatoriano en la ciudad de Toronto, además de la gran responsabilidad del cargo,  me siento honrado de ser el representante de esta gran comunidad de ecuatorianos en esta ciudad”.

El cónsul Vera es totalmente consiente de las responsabilidades que su cargo significan. Es en muchos sentidos el único lazo que tienen algunos de sus con nacionales para con su natal Ecuador. Una responsabilidad enorme que, no obstante, se acompaña de recompensas gratificantes como por ejemplo trabajar en conjunto con sus compatriotas, buscando soluciones a sus dudas,  sus temores, sus problemas, sus inquietudes; Pero también respuesta a sus iniciativas, opiniones y contribuciones, siempre bien recibidas. “El servicio consular no solo es aquel de los cócteles, hoy tenemos una nueva visión de la nueva diplomacia ciudadana, como es estar con la comunidad, ser parte de esta comunidad; yo diría y estoy convencido que es la mejor ocasión de ser útil al ecuatoriano que busca en nosotros algo de tranquilidad y más que todo la certeza de que puede solucionar los problemas que tienen”. En otras palabras hacerse sentir por la comunidad siempre basándose en un trabajo constante que permita generar apoyo y confianza de parte de aquellos que requieren ser escuchados. Y en base a eso el cónsul Vera brinda un parte de tranquilidad pues ha cumplido una gestión con mucha responsabilidad y credibilidad.

“Cada día tiene una nueva oportunidad”  Eso lo entiende él perfectamente y no se cansa de repetirlo a aquellos que acuden con él por consejo. Todo se puede cambiar todos los días y es por ello que el compromiso con su pueblo es muy claro: “En cualquier espacio  en el que me encuentre daré lo mejor de mí y un poco más, aquí en Toronto continuaré  trabajando con la misma responsabilidad y entrega  y sobre todo  muy cerca a la comunidad”.