ALVARO ORRANTIA

Crónica de Como Hacer de Todo.


Una vida llena de matices. De altas y una que otra baja. Muchos compromisos laborales, de todo tipo y una memoria libre de toda duda. Álvaro Orrantia nació en Bogotá en 1.968. Desde la premura de la infancia le gustaba imaginarse a sí mismo como un hombre de ciencia, con su bata y con las respuestas a todas las preguntas. Él mismo plantea que posiblemente eso fue lo que le llevó a estudiar Ingeniería de Sistemas en la Universidad de los Andes. Aunque de a pocos esa determinación inicial fue flexibilizándose a favor de la administración. “Mi inclinación fue cada vez mayor, hasta el punto en que en la universidad tomé muchas materias de ingeniería industrial y de administración de empresas. Es más, el último programa que desarrollé fue mi tesis y quise orientarme más a la interacción con la gente”. El cierre de esa época lo dio su especialización que, como Álvaro comenta,  fue en redes de computadoras “técnicamente hablando”.

Mientras terminaba sus finales universitarias se hizo de un espacio en una empresa en donde su jefe, bastante estricto, le permitió aprender todas esas cosas que no se enseñan en la universidad. Su campaña laboral continuó vinculándose a NCRC ubicada en Dayton, Ohio, en un rol inicial que estaba muy orientado a las ventas. Detalles importantes para la senda que tomaría más adelante su vida. Aprendió a vender como su nueva posición le exigía. Pero además: “Estando allá, visité muchos lugares, incluyendo Toronto y Montreal. Gracias a esa experiencia, se despertó en mí una obsesión con el estilo de vida en Norte América. Era 1990”. Su trabajo en NCRC le significó un impulso memorable para su carrera laboral, además de permitirle coleccionar recuerdos valiosos de tipo personal.  “Esa época fue fantástica porque pude ayudar mucho a quienes trabajaban conmigo, apoyar a las franquicias de NCR y también explorar la consultoría: ayudé a hacer una presentación para César Gaviria, entonces Presidente de Colombia, sobre la modernización del Estado. Entre cientos de asistentes del sector público, sólo fuimos tres personas del sector privado, todos de NCR. Estando allá, me aventé y saludé al Presidente, le expliqué lo que habíamos hecho y le di mi tarjeta”.

Su desempeño en NCRC le permitía dar un nuevo paso involucrándose totalmente en el área de consultoría, por lo que inició un MBA en la Universidad de la Sabana, enfocado en el área de administración tecnológicaejecutiva. Este fue, sin duda, un paso bastante demandante exigente que la memoria de Álvaro puede resumir de la siguiente manera: “Durante 2 años, dormí 4 horas al día”.

El tiempo pasó y con él llegó  la necesidad de hacer cambios. En este punto del relato encontramos a Álvaro hora como el encargado del departamento de tecnología de Constructora Bolívar. Su primera asignación fue implementar el desarrollo operacional del hotel  Zuana Beach Resort en la paradisiaca Santa Marta. Este nuevo empleo le exigía una rutina bien envidiable, viajar a Santa Marta cada dos semanas durante casi un año. “Desarrollé aún más mi pasión por el mar y me escapaba a la hora del almuerzo a navegar en la bahía. Alguna noche me iba también a bucear”. Sobra decir que a este punto su llegada definitiva a Canadá aún no estaba contemplada. Antes de esto, a Álvaro todavía le quedaban por hacer bastantes cosas en su país. Por ejemplo, al terminar el MBA se hizo oficial de la reserva del Ejército de Colombia. También comenzó a dar clases de seguridad informática y las alternaba con su trabajo voluntario en una fundación de apoyo a los derechos humanos. “También me dediqué a conocer más Colombia”.

“En 1999 vine a Toronto. Tuve la fortuna de comenzar a trabajar en mi área, al cabo de 2 meses de haber llegado. Era una empresa de logística (TNT) que después de dos años, fue movida a Florida. Me enfoqué más en el área de Seguridad y Continuidad (Security and Business Continuity) para ADP, donde tuve unas experiencias muy interesantes. También por la época, nuestra embajadora, Fanny Kertzman, me contactó, y gracias a ella, pude participar en un debate televisado en Canadá, sobre los derechos humanos en Colombia y lo que Álvaro Uribe, entonces candidato a la presidencia, podría hacer para mejorar la seguridad del país”.

Aún en ADP Álvaro quería explorar de qué manera toda la experiencia que ya acumulaba pudiera verse puesta a favor de la compañía. Estos nuevos pasos de seguro estarían relacionados o con la tecnología o con la consultoría y como no podía ser de otra manera así fue. Pricewaterhouse Coopers disfrutó de sus servicios como consultor, y ya luego con la célebre Blackberry. Como anécdota en su paso por Price participóo de un proyecto que, sin saberlo, se usaría para reforzar la seguridad durante el G20 en Toronto.

El siguiente paso ya nos conecta directamente con el ahora. TD Bank fue su siguiente destino. Su área específica: “Disaster Recovery”  desarrollo de planes de contingenciachoque en momentos en que los sistemas tecnológicos del banco se vean seriamente afectados por un evento catastrófico. Pero más allá de su trabajo formal, un hecho muy importante que ocurriese durante ese períiodo fue su vinculación a The Canadian Colombian Children’s Organization (CCCO) para ayudar más a los niños en Colombia. No sóolo eso. Dio inicio a toda una campaña de sensibilización y visualización en pro de la comunidad latinonericana relacionada con el TD Bank.

“Al comienzo hicimos dos eventos con 50 personas y, a raíz de ellos, un ejecutivo se interesó en nosotros. Con su apoyo celebramos el pasado 5 de Mayo con 1,000 personas en el Rogers Centre. Conocimos a José Bautista y recogimos fondos para su fundación. Él, muy amablemente, nos dio unos regalos con su firma, que rifamos entre los asistentes. Ya la cultura latina no sólo estaba visible dentro de TD: también en el Rogers Centre y en muchos círculos latinos en Toronto”.

Una hoja de vida intachable e impresionante de un hombre que sabe que faltan muchos capítulos por venir; en tanto los almacena en su prodigiosa memoria Álvaro ahora está vinculado con RBC como Director de Disaster Recovery y más que nunca quiere seguir trabajando para que la comunidad latina pueda disfrutar de herramientas que les permitan participar de forma activa en la toma de decisiones del país.